“Hace unas décadas prevalencia la idea de un mundo lleno de
recursos inagotables, en la actualidad esta visión positiva se ha venido abajo.
H. Daly los planes con toda claridad cuando percibe que la economía ha pasado
de una era en la que la acumulación del capital, el factor limitante es lo que
resta el capital natural. Maximizar la productividad de este factor cada día más
escaso y tratar de aumentar su disponibilidad.
La fuerte e incesante sobre el strock de capital, por la
creciente población la maximización del crecimiento económica basado en el
deterioro del capital natural, hace que hoy en día esos conceptos, no sea
compatibles. Tal es el caso de nuestro país, que a su evolución histórica muestra
la lenta y tardía consolidación institucional en materia ambiental.
El desarrollo sustentable, nace a partir de la década de
los 80’s y es fundamentalmente impulsado por las políticas liberalizadora
impuestas por los organismos financieros internacionales como resultado de la
crisis de deuda por los países en desarrollo en esa década.
El desarrollo económico, impulsa las bondades del mercado
como elemento facilitador del desarrollo, pues recordemos que uno de sus
principales supuestos es que los mercados competitivos conlleva a asignaciones
optimas de los recursos. Los objetivos de un desarrollo económico benéfico para
su población y para la evolución de los principales agregados económicos.
El concepto del desarrollo sustentable no debería estar
enfrentado al desarrollo económico, sin embargo, la inadecuada valorización del
stock de capital natural y el crecimiento basado en la misma, hace que por el
momento estos dos conceptos: desarrollo económico y desarrollo sustentable sean
incompatibles.
Toda la década de los años ochenta fue declarada por
Naciones Unidas como la “decada perdida”. Muchas economías no desarrolladas y
excesivamnete endeudadas (latinoamericanas, asiáticas y africanas), perdieron en
términos de crecimiento, empleos, ingresos, progreso y adicionalmente el stock
de capital natural: México no fue la excepción. A finales de la década de los
años ochenta, la sustentabilidad del desarrollo se convirtió de reclamo
marginal o inexistente en exigencia emergente en la agenda de los movimientos y
organizaciones sociales, del sector privado y de las políticas y acciones de
algunos gobiernos. Para los años noventa, la sustentabilidad del desarrollo
paso de ser exigencia emergente, a un tema obligado tanto en el debate político
como en cualquier programa de gobierno.
Este termino acuñado en 1987 por la Comision Mundial sobre
el medio Ambiente y el desarrollo llamado Comision Brundtland, sobre el
desarrollo sustentable, se define como aquel que “Satisface las necesidades de
la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras
para satisfacer sus propias necesidades”.
El desarrollo sustentable implica la satisfacción de las necesidades
de las sociedades presentes, pero sin poner en riesgo a las generaciones
futuras, es que ya o no solo tenemos que preocuparnos, por asignas racional y
eficientemente los escasos recursos, hacia fines alternos de utilización, sino también
lo tenemos que hacer sin degradar la base biofísica sobre la cual se erige el
circuito económico.